El año pasado ahorré algún dinero para poder irme a una ciudad con la que siempre había soñado, New York. A través de Wimdu (una página web de alojamientos muy económica), encontré un departamento en New York en pleno centro de la ciudad.

Compartí el departamento con su dueña, una chica muy simpática que me recomendó muchos sitios interesantes sobre la ciudad y me dio muchos consejos. Como mi pasión es la moda y en New York hay muchas calles de tiendas que deseaba visitar, le pregunté, por ejemplo, que dónde estaba la tienda de Manolo Blahnik. Al final acabamos yendo juntas a mil sitios, me lo pasé en grande y compré muchas cosas. Y lo que es más importante, me encantó la estancia. Ya estoy deseando volver.